Preocuparse por los niños y consentir cualquiera de sus caprichos son dos cosas muy diferentes. Atención positiva significa brindar a los niños aliento y apoyo emocional en forma tal que resulte claramente reconocido por el niño. Esto es algo más, un elogio por una buena calificación obtenida, o un abrazo y un beso de buenas noches. Atención Positiva implica una participación activa en la vida emocional de su hijo. Esto significa jugar con sus niños mas pequeños o participar en actividades con sus hijos mayores en una forma que no resulta muy diferente de la que experimentan los niños en un asesoramiento profesional.
Las investigaciones dicen que una relación abierta y solícita con su hijo producirá a largo plazo el efecto de hacer crecer en el la imagen de si mismo y sus capacidades de decisión, y posiblemente incluso mejorara su salud. Un estudio realizado por la Sociedad Americana Psicosomática muestra la importancia que puede tener para el futuro de sus hijos la edificación de una relación positiva. Estos investigadores informaron acerca de un estudio iniciado hace treinta años cuando solicito a ochenta y siete hombres del Colegio de Harvard, todos alrededor de veinte años, que ofrecieron evaluaciones escrita sobre el cuidado y el apoyo recibido por parte de sus padres.
Después de examinar a estor mismo hombres treinta cinco años después, con una edad de mas de cincuenta años, se descubrió que los sujetos que como estudiantes secundarios habían escrito a sus padres como mas cariñosos, tuvieron una menor cantidad de enfermedades graves en su edad madura, incluyendo enfermedades del corazón e hipertensión independientemente de los factores claves de riesgo como la historia familiar, la edad y el cigarrillo. Tal como podía esperarse, los jóvenes que habían calificado a sus padres de injusto se convirtieron en hombre de edad madura con las enfermedades físicas mas graves.
Estudios como este subrayan el importante papel que desempeñamos para la salud mental y física de nuestros hijos. Los padres deben de participar en juegos con sus hijos donde se resalte la aceptación y la consideración positiva. Muchos niños tienen problemas no porque sus padres sean maliciosos o perturbadores, sino porque sus padres carecen de las capacidades inherentes para desarrollar relaciones positivas con sus hijos.
Biblografía:
Inteligencia Emocional De Los Niños. (Lawrence E. Shapiro)
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